Primera experiencia audiovisual del Taller en el Colegio 19: bulimia y anorexia (2007)

Grabación del 1º Video ficcional producido por el taller de periodismo del Colegio 19 sobre la temática de bulimia y anorexia, en el marco de un certamen organizado por el Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires. Producción de Micaela Del Gaudio (4º2º), Ana Sorín (4º3º) y Mariana Leibinstein (5º1º). Octubre de 2007.


"Cuando la realidad es otra"


Chicas jóvenes, aunque también afecta a los varones. No es cierto que sea propiedad de la mujer. Tienen un alto nivel de exigencia para consigo mismo, son sobreadaptados, cumplen con las exigencias del ambiente porque cumplen las demandas que se les pide. Y cumplen con creces. Es gente que le va muy bien en el colegio -en la mayoría de las veces-. Si están trabajando, les va muy bien. La bulimia y la anorexia van de la mano con las apariencias que siempre engañan. Una de esas chicas se llama Carla. Es una historia real.

ESCENA 1

Ella cuenta una y otra vez las moneditas de diez centavos y le pide una máquina al flacucho que la atiende, al escuálido que come una factura y que con tanta gracia deja caer el dulce de leche por las comisuras de la boca. Se le hace un nudo en el estómago. Piensa y no entiende. Lo piensa de vuelta y le saca de quicio, “¡qué injusto es el mundo!”. Montañas rusas en su estómago otra vez por nervios o por el dolor que le inflige el recuerdo, desprecio gratuito que él le tiró así de libre, así en su estado puro sin molestarse en esconderlo, en su estado natural para que ella lo sintiera y se avergonzara de su cuerpo. Quizás solo le duele en el estómago por el día y medio que lleva sin comer, pero la palabra “gordura” se le retuerce en el cerebro mientras camina hacia la máquina dos, como le indicaron.


Se conecta. Miles de personas se abren y ella se vierte en la información como si quisiera absorberla, retenerla y no dejarla ir. Claro, sin engordar un gramo. Entra a un fotolog que parece ser muy popular, la dueña exhibe su cuerpo y publica dietas, consejos, tips como le llaman ahora. Muchas adeptas le firman agradeciéndole, aconsejandole, elogiándola. La escena se debate entre lo bizarro y lo decadente, parece un club de fans, una mole de pobres chicas que no tienen más que la aprobación ajena. Pero no importa, sin dudarlo ella agrega al msn a la dueña del circo. Necesita ayuda. Está conectada y empiezan a hablar.


-Carla: Disculpá que te agregué así de tu fotolog.

-Claudia: ¡Está bien, pasa siempre!

-Carla: Pensé que podrías ayudarme con mi problema. Con mi gordura.

-Claudia: Puedo ayudarte, como ayudo a las demás publicando las dietas y métodos.

-Carla: Eso está bien, pero, ¿cómo no comer? Las ganas no me las quita nadie.

-Claudia: No se trata de no tener hambre sino de entender que querés otra cosa, que la comida te infecta, que vos podés ser más pura que los demás. Esto es un estilo de vida.

-Carla: ¿Cómo me saco el hambre?

-Claudia: Así. Entendiendo que no querés comer. Avergonzándote de lo que sos, comiendo frente a un espejo hasta que te de asco y quieras vomitarlo todo. Viene con el tiempo todo este sentimiento, por ahora hacé dietas y pensalo.


Son las 2 de la mañana. No se puede dormir aunque esté cansadísima, mientras su casa se hunde en el silencio de la noche. Desea arrasar con la heladera. Pero no. No quiere comer. Piensa.


Pasados unos días siguió la historia. La escuela, su chico, le dieron que pensar. ¿Cómo se podría controlar? ¿Cómo se podría prestar más atención? ¿Cómo podría ser aceptada por los “flacuchos” de los amigos de su novio? Ella pensaba, “ellos, tan superficiales, tenían razón que estaba gorda”. Otro día, aprovechando la licencia de la profesora de gimnasia va y se conectó de vuelta. El flaco escuálido la atendió con sus facturas y el mate de siempre, infectándose y acumulando grasa en su cuerpo. Está ansiosa por hablar con su amiga, por decirle qué bien se está controlando, por contarle de asco que se da a sí misma. Lo hace, pero esta vez también averigua sobre su consejera que está metida en la batalla hace tres años y medio, pero que no se arrepiente de nada. Piensa, “el dolor va a ser recompensado, que los buenos van al cielo, los malos al infierno y los puros al paraíso”. Mientras seguían hablando sobre otras cuestiones como las dietas, Carla comprendía que a partir de ahora la batalla contra su cuerpo iba a ser feroz.


ESCENA 2


Arreglaron para verse, aunque quizá suene como un acto de caridad, está realmente emocionada. Es la única persona en este momento que la entendía, se sentía desilusionada de sus amigas, de la falta de contención sólo Claudia la comprendía.


Se bajó del 152 y estaba ella esperándola. No sabía si sonreír o hacerse la desentendida, estaba nerviosa. Corrió a su encuentro, se saludaron y hablaron de sus estudios. Claudia ya terminó el secundario, estudiará hotelería. También le contó que no tenía hermanos. Llegaron a su casa, ésta le pareció un paraíso, con todas las comodidades que un adolescente soñara. Sentía que había entrado en otro mundo, ya que nunca había visto un blanco tan radiante como los de aquellos muebles pequeños. En una pared -donde colgaban los retratos de la familia- notó las numerosas fotografías de Claudia con la bandera, con copas y medallas de las competencias ganadas, con su diploma de honor. Ella parecía destacarse y tener éxito en todo lo que emprendía. Más que nunca pensaba que era ella la indicada para ayudarla con su gordura. “Sentate, ponete cómoda”, le dijo Claudia indicándole un sillón nuevo y mullido.


“Ya vengo, voy a buscar algo”, acotó y partió por un pasillo hacia unas escaleras. Carla escuchaba el ruido del viento golpeando suavemente los árboles del gigantesco parque que veía por la ventana. “Este es mi mayor tesoro”, irrumpió Claudia mientras bajaba de las escaleras. Traía consigo una caja forrada con fotos de modelos, la apoyó en una mesa cercana al sillón junto a dos vasos con Coca light. “Para no ser descortés” le dijo y abrió la caja. Carla, a pesar del entusiasmo y la esperanza de comenzar a recorrer un nuevo camino sintió el frío beso del miedo en su espalda. Se preguntó cómo fue que se encontraba en la casa de alguien con la que habló sólo un par de veces, como si se hubiera caído de un precipicio.


ESCENA 3


Mientras tanto, Claudia intentaba recorrer la mirada de su nueva amiga. Con tal de adivinar qué pensamiento se adueñaba de su cabecita. El timbre interrumpió la duda y le impidió interrogarla. “¡Qué raro! ¡Nunca viene nadie! dijo y se marchó hacia la puerta dejándola a Carla con su tesoro personal. La pequeña aprendiz no pudo evitar aburrirse pasados unos minutos. Revolviendo las fotos, los metros y los laxantes, encontró un diario íntimo. No pudo negarse a la tentación de nadar en algunas pocas palabras. Leyó lo siguiente. “Mi querido diario. Un día más sin ser quién soy. Pero, ¿yo, quién es yo? Hoy es la del corazón”.


Prosiguió con la lectura del diario de su amiga. “Yo no tengo madre, no la conocí lo suficiente para recordarla. La odio por haber muerto, por haberme privado de cariño y compañía. Y mi padre… pobre. Me abrió las puertas a un mundo de lujo, de fiestas, ropa. Sólo colma la culpa que siente por no saber qué hacer conmigo, no está nunca… Seguramente fue igual con mamá. No tengo a quien recurrir. No quiero espantar a mi novio con todo esto, ni pinchar la burbuja de la felicidad en la que viven mis amigas. Soy capaz de muchas cosas que no querrán saber. ¿Qué hago? Nada. Tiempo invertido en estudio, excelentes notas, cursos varios, simpatía extrema. Eso es nada y me odio, lo cierto es que me acostumbré a no querer comer. Voy a ser perfecta y si duele a nadie le importa”.


Las cosas le pasaron rápido en la vida. La anorexia y la bulimia dejaron de ser una novedad, muchas cosas no pudo entender. Enfermedades que pasaron a ser parte de su vida y un medio para diferenciarse. En un primer momento fue un grito de ayuda, pero luego se convirtió en un hueco cómodo desde donde mirar la vida. Un vicio, una forma de ser. Su única seguridad de sujetarse a la vida, la única afirmación entre las imágenes que pululan en su cabeza. Ella (Carla) escuchó la puerta y escondió el diario de su amiga Claudia con vergüenza. “Otra sobre papá, él sí que se la pasa ocupado”, dijo escondiendo una lágrima.


ESCENA 4


Habiendo ya pasado toda una tarde con la joven Claudia, el reloj le indicó que ya era hora de volver. La acompañó hasta la parada, llegó el 152 y se despidieron con un dejo de tristeza. Luego de haber cenado los ñoquis de su mamá con toda la familia que estaba de visita, pensó que cada bocado fue una piedra que agarró el peso de la culpa. Culpa que la condujo al baño, donde entre lágrimas y desesperación pensó en todas sus amigas, su novio, su familia, quienes jamás comprenderían lo que ella estaba pasando. Frente al frío de los azulejos y la soledad, repentinamente se dio cuenta que ya había vomitado.


ESCENA 5 Un final abierto


Desde aquella noche ya han pasado dos meses. Carla siguió viendo a su amiga, a pesar de que Claudia se conectara cada vez menos. La última vez estaba pálida, con ojeras. La ropa le quedaba muy holgada y su humor estaba cambiado. Ante esto, la amiga (Carla) comenzaba a preocuparse por la suerte de su compinche, “¿por qué pasaba esto, tantos cambios?, pensaba en voz alta. Un día se levantó con la idea de visitar a Claudia, pues su ausencia se había vuelto cotidiana y eso -en esas circunstancias- no era muy alentador. “¿Era por ella, había hecho algo mal?”, se interrogaba. Decidida a encontrar una respuesta, una tarde se tomó el 152 sin ningún aviso porque sabía que la amiga iba a estar en su casa.


Una vez, habiéndose bajado del colectivo y a casi dos cuadras de la casa de Claudia, escuchó el ulular de sirenas. Siguió caminando. Dio unos pasos y vio a una ambulancia estacionada en un garage. Carla pensó que quizá al acercarse se daría cuenta que era para algún viejo vecino… pero no tuvo tanta suerte. Llegó y por una fracción de segundo se paralizó totalmente, luego se incorporó en la escena y vio como trasladaban a su amiga en una camilla hacia el vehículo. Antes que arrancara le preguntó al enfermero a qué hospital se dirigían. La ambulancia se marchó y Carla se quedó con el corazón en la boca. No dudó en ir a verla, no era lejos. Cuando llegó al hospital vio al padre hablando por el celular, se acordó del diario de Claudia en relación a la poca presencia del padre en su vida.


Con tantos pensamientos en la cabeza, la joven ni se dio cuenta que estaba en el hospital. Aturdida y apurada siguió las indicaciones de los empleados hasta encontrar la habitación. La vio desde la cerradura. La puerta se abrió y de allí salió el médico. No le permitieron verla. Ella estaba desesperada, se sentó en el suelo intentando descifrar cómo es que a alguien tan genial le puede pasar algo tan fuerte. Mientras tanto, el médico se encontraba con el padre a unos metros de ella. Su sollozo le impidió oír con claridad, sólo alcanzó a escuchar las palabras “bulimia”, “anorexia”, “corazón”, “huesos”. Se estremeció. Evitó creer que había escuchado “cáncer”. Vio al padre de Claudia golpear una pared con una leve lágrima brotando de su ojo. No se animó a saludarlo ni a decirle nada, “¿cómo puede ser que esté así si nunca había cuidado de su hija”.


Ya en su casa notó que no había nadie, tan sólo un plato cubierto con un repasador sobre la mesa, y una nota que decía “Carla, nos fuimos a lo de la abuela y vamos a tardar, te preparé milanesas, espero que te gusten”. Esta vez no pensó en lo mucho que quería adelgazar, ni en princesas, ni en fotos, ni metros. Por primera vez en mucho tiempo, se sentó en la mesa sin la sensación de querer abandonarla. Pensando en su madre comió un poco de lo que había dejado, pero pensando en Claudia se puso a llorar: “Mamá, necesito ayuda” gritó por teléfono y esperó.

Radio Pasteur en su primera jornada de grabación de un especial de Radio sobre la Noche de los Lápices (2007)

Grabación en estudio de radio de las producciones del Taller de Periodismo del Colegio 19 en conjunto con el Grupo Pasteur, el colectivo juvenil surgido desde el taller a partir de la incorporación de los ex alumnos, en relacións a la temática de la Noche de los Lápices.

El 16 de septiembre de 1976, un grupo de estudiantes secundarios fue secuestrado en tiempos de la dictadura militar por su defensa del boleto estudiantil y las labores solidarias en la sociedad.

Participación de Micaela Del Gaudio, Pablo Lavandeira, Damián González, y el ex alumno Joaquín Túñez. 22 de Septiembre de 2007.

Radio Pasteur, la Radio Abierta en el Colegio 19 en homenaje a los 35 años de historia (2007)

La Muestra Educativa organizada por el Colegio 19 para conmemorar los 35 años de la fundación del colegio contó con el armado de una Radio Abierta, Radio Pasteur, una producción conjunta del Taller de Periodismo escolar y del colectivo Grupo Pasteur, en el marco de importantes actividades desplegadas por docentes y alumnos para mostrar todo lo que se hace en el establecimiento. Los estudiantes Pablo Lavandeira, Micaela Del Gaudio, Ana Sorín, Damián González, Sebastián Pereira y Nicolás Soifer, junto a los ex alumnos Joaquín Túñez y Sergio Fernández fueron partícipes de la labor radiofónica ante la presencia de alumnos y docentes. 28 de Septiembre de 2007.

Radio Pasteur dialogó con el secretario de prensa de la Embajada de Cuba en Buenos Aires sobre la actualidad en la isla (2007)


“La discusión sobre el futuro de la Revolución Cubana no es nueva, es un proceso que se da hace más de veinte años”


El Grupo Pasteur y Ecos 19 dialogaron con el Primer Secretario de la Embajada de Cuba en Buenos Aires, a cargo de los asuntos de prensa. ¿Hacia dónde va la Revolución? ¿Cómo se prepara para el futuro? ¿Qué está sucediendo en la política cubana?


Por Claudio Morales, Joaquín Tuñez y Sergio Fernández.


Orestes Hernández Hernández es hijo de familia campesina, su madre una ama de casa devenida en trabajadora,después de la Revolución; su padre integró las filas del Ejército Rebelde en 1957 y hoy está retirado de la sFuerzas Armadas. Antes de llegar a la Argentina, Orestes estudió Relaciones Internacionales, estuvo brindando servicios en Angola como soldado y tuvo un paso por Estados Unidos como diplomático cubano. Fiel al legado de la Revolución Cubana nunca deja de destacar la importancia de la educación para los pueblos. A cargo de la estrategia de reclamo por la encarcelación de “los cinco” no olvida referirse a las históricas hostilidades de Estados Unidos. Conocedor del mundo de la prensa, asegura que, además del económico, pesa sobre Cuba un Bloqueo Informativo. En un presente en el que la salud ha alejado a Fidel Castro del máximo cargo dirigencial, las especulaciones sobre el futuro de la Revolución se han incrementado negando así la posibilidad de conocer qué sucede en el interior de Cuba, limitándose más que nada a hacer futurología motivada por intereses mafiosos.


-Con respecto a la temática de la “libertad de los Cinco”, ¿podría contarnos en qué consiste el trabajo? ¿Cuál es la misión?

-La causa de los cinco es una causa que reivindica todo el pueblo cubano. Es la causa de cinco jóvenes cubanos que estaban realizando en la ciudad de Miami actividades de recopilación de información, de inteligencia, de los grupos terroristas que no son ni cubanos ni americanos, pero que son de origen cubano que radican en Estados Unidos. Estos grupos terroristas creados, financiados y entrenados por Estados Unidos siempre han planificado y ejecutado acciones terroristas contra Cuba. Esto trasciende el carácter socialista de la Revolución. Desde antes del 17 de abril de 1961, en La Habana estas acciones se hacían contra la Revolución; y no por la idea de tres o cuatro locos cubano-americanos contrarios a la Revolución recién triunfada sino porque era una política del Gobierno de Estados Unidos. Una política que se expresó en su más amplia significación en la Operación Mangosta. Una Operación que diseñó el Gobierno de Estados Unidos cuyo coordinador principal era Robert Kennedy, el hermano del entonces Presidente. La Operación se diseñó a raíz de la derrota en Playa Girón pero que fue heredera. Además de las operaciones encubiertas de intentos de asesinatos contra Fidel, que en el propio ’59 se llevaron a cabo. Desde esa época, Cuba denunció estas acciones, estas operaciones y los gobiernos de Estados Unidos nunca hicieron caso, nunca tomaron ninguna acción para evitarlas. Entonces, Cuba, en su derecho a Defensa decidió enviar a ciudadanos cubanos para buscar la información que el Gobierno de Estados Unidos no nos proporcionaba. Decenas de cubanos han prestado ese servicio de buscar información en el seno de estas organizaciones.


En el caso de los Cinco, la particularidad del caso es la siguiente: a raíz de que a fines de los años ’90 (aproximadamente 1997) se incrementaron estas acciones en un clima bastante caliente en el Caribe, Cuba estaba en una situación muy complicada en cuanto a su seguridad y la posibilidad real de una invasión, entonces esta mafia de Miami incrementó, otra vez, con el apoyo del Gobierno de Estados Unidos, estas acciones de provocación, estas acciones terroristas. Se conoce, por ejemplo, la ola de atentados que se produjeron en La Habana que le costó la vida a un turista italiano, pero que pudo haber costado la vida a decenas de niños, de muchachos, de jóvenes, de gente inocente. Dentro de este grupo de acciones estaba la violación del espacio aéreo cubano por naves de una organización, que se dicen sin fines de lucro, que se llama Hermanos al Rescate, pero que es comprobadamente una organización terrorista por quienes la dirigen y por sus objetivos básicos. Cuba, otra vez, insistió. Como estaba brindándole información al Gobierno de Estados Unidos viajó a La Habana un grupo de oficiales del FBI y de funcionarios oficiales de Estados Unidos a los que se le brindó muchísima información de inteligencia sobre estos grupos, sobre lo que estaban haciendo, sobre lo que pensaban hacer.


Estos funcionarios regresaron a Estados Unidos con toda esta información y, lejos de tomar algún recaudo con todas estas organizaciones y estos tipos, lo que hicieron fue en la Primavera del año ’98 apresar a estos cinco compañeros y aplicaron, a partir de ese momento una política de hostilidad. Evidentemente, contrario a lo que se suponía que iban a hacer con la información que nosotros les dimos, lo primero que hicieron fue ponerlos presos y mantenerlos diecisiete meses incomunicados, contra todas las normas. Sin contacto con defensa, sin contacto con amigos, con familiares… Esto significó que se dificultara todo el proceso para defenderlos. Después fueron sometidos a un juicio que duró casi dos años en Miami, que culminó con ocultamiento de pruebas importantes, obstaculización para el trabajo de los abogados de la defensa, con muchas acciones de guerra psicológica contra los compañeros para intentar quebrar la voluntad de ellos, que incluyó utilizar a familiares como rehenes. Después de este juicio, la decisión de condenarlos a penas increíbles: uno de ellos está condenado a dos cadenas perpetuas más dieciocho años. La pena menor es diecinueve años de prisión. Entonces, mientras esto estaba ocurriendo, los tipos que ellos estaban monitoreando, líderes de organizaciones terroristas de Miami, se seguían moviendo por las calles de Miami y no solamente eso sino que la prensa se vanagloriaba de tener excelentes relaciones con los fiscales, con algunos otros testigos de la propia fiscalía. Esto motivó que en Cuba se generaran movimientos.


Cuba ya venía desarrollando importantes batallas de ideas por la liberación del niño Elián González, que había sido secuestrado por su madre para ser llevado a Estados Unidos sin el consentimiento de su padre. Cuba había sacado una intensa campaña por el regreso de este muchacho que culminó, como todo el mundo sabe, con el regreso a Cuba con su padre y todos sus familiares. Por lo tanto, veníamos con determinado nivel de entrenamiento en esta batalla. Al producirse esta acción, con el caso de los Cinco, se fortaleció esta acción y desde ese momento nosotros venimos desarrollando una intensa campaña de reclamos por la libertad de los Cinco y de difusión de su caso. Hoy esa campaña tiene importantes resultados: hay más de 170 Comité por la Libertad de los Cinco en todo el mundo, se han hecho acciones muy significativas desde el punto de vista de la difusión. El Movimiento Argentino de Solidaridad con Cuba tiene un comité que ha trabajado intensamente.


El Movimiento Argentino hizo importantes actividades, incluido un novedoso Tribunal de Pensamiento al que se convocó a un grupo importante de personalidades de la cultura, políticos, abogados, que concluyó con un dictamen importante que se envió a todos los organismos de Derechos Humanos de Naciones Unidas, se le dio determinado nivel de cobertura que para nosotros fue importante. Se hizo también una marcha delante de la Embajada de Estados Unidos. Otra jornada que ha tenido, entre otras cosas, un grupo de acciones, como por ejemplo la participación en el Congreso de Salud Mental y Derechos Humanos, hecho por la Universidad Popular Madres de Plaza de Mayo; una importante visita que hizo el compañero embajador Aramís Fuentes a la Ciudad de Córdoba donde se hizo un acto central en el Museo Casa del Che Guevara, donde se presentaron materiales sobre la detención de los cinco, el Embajador hizo una actualización sobre el tema y se produjeron un grupo de reuniones con el Intendente de Córdoba, con el Consejo Deliberante, con el Colegio de Abogados en el que se logró que muchos de estos cuerpos se expresaran a favor de la libertad de los cinco y se comprometieran a realizar acciones. En esa dirección ha estado trabajando el Movimiento de Amistad con Cuba, y reconocemos que esa ha sido una expresión importante de la solidaridad del pueblo argentino con el pueblo de Cuba y en especial con la causa de los Cinco. Nos resta fortalecer e intensificar la campaña de difusión y, sobre todo, de involucramiento de diferentes sectores importantes para movilizar a la opinión pública estadounidense.


El caso está hoy en lo que llamamos una intención del Gobierno de Estados Unidos de enterrarlo, en términos de opinión pública. Se llevó a cabo un proceso de apelación importante ante la Corte de Apelaciones del Distrito de Atlanta, que es la que corresponde a Miami; en agosto de 2006, los tres jueces designados dictaminaron que había sido un juicio ilegal pero, sorpresivamente, un mes después, la Corte de Atlanta, por presiones de la Fiscalía, anuló esa decisión de los tres jueces y los instó a revisar otra vez el caso, algunos aspectos que antes no habían sido revisados. Esto pudiera parecer algo que pueda resolverse en los próximos seis meses pero no es así porque en primer lugar los jueces en Estados Unidos no tienen un tiempo fijo para dictaminar, y en segundo lugar, el Gobierno de Estados Unidos está apostando al hecho de dilatar ese proceso de que cada vez que los jueces dictaminen algo, se revierta la decisión y por tanto eso puede durar todo el tiempo.

La acción contra los cinco es una acción de revancha del Imperio contra la Revolución Cubana. Porque si está tan comprometido en la lucha contra el terrorismo no puede tener detenidos a estos cinco compañeros que son luchadores contra el terrorismo. Mientras tanto, a Posadas Carriles, un asesino y un terrorista confeso Estados Unidos está maniobrando para dejarlo libre. Más de 30 contrarrevolucionarios y terroristas de ese tipo hablan por la televisión de Miami diciendo que su objetivo es asesinar a Fidel Castro y acabar con la Revolución Cubana.


Posadas Carriles es un tipo formado por la CIA que desde el principio de la Revolución ha estado militando contra Cuba. Ha sido partícipe de decenas de atentados y maniobras contra Cuba y también contra América Latina en general. Ha estado vinculado, junto a este grupo de terroristas, a las dictaduras del Cono Sur. Inclusive en la Argentina han desaparecido dos diplomáticos cubanos en la zona de Barrancas de Belgrano y hay versiones de que por esas fechas estuvieron en el país algunos cubanos miembros de esas organizaciones terroristas, que ayudaron en Argentina y Chile en estrategias y tácticas de lucha antisubversivas. Y Posadas Carriles era unos de esos cabecillas.


-En algunos diarios argentinos ha salido publicado que EE.UU. a través de algunos parlamentarios y algunos demócratas estarían dispuestos a iniciar canales de diálogo con Cuba para coordinar acciones en materia de narcotráfico. ¿Qué nos puede decir al respecto?


-Hay que ser claros. La prensa ha dado muestras de no ser muy veraz. Esa información son espacios de prensa desde EE.UU. Es importante aclarar bien los puntos porque en general la información se tergiversa. Hay que partir diciendo que, en su momento, a raíz del discurso de Raúl con motivos de los actos por el 50º aniversario del desembarco del Granma, expresó respecto a la disposición de Cuba de sentarse en la mesa de negociaciones con EE.UU. sobre la base de los principios de respeto mutuo, independencia, soberanía, no es algo novedoso, como han expresado los medios. Es algo que el Gobierno de Cuba, incluso en el ‘59 cuando Fidel hizo su primera visita a EE.UU., planteó al Gobierno de Estados Unidos: "Cuba está dispuesta a sentarse a conversar con EE. UU. sobre diferentes temas de interés común, pero sobre la base del respeto, los principios de la soberanía". Esto se ha repetido a lo largo de las diferentes administraciones con las que hemos convivido, aún en condiciones en lo que lo único que hemos recibido de esas administraciones fueron acciones de hostigamiento, como el propio bloqueo; acciones terroristas financiadas en ese territorio. Aún en esas condiciones, Cuba ha reiterado siempre su decisión de dialogar.


Nosotros tenemos muy buenos vínculos y relaciones con la mayoría de los sectores que componen la sociedad norteamericana: estudiantes, abogados, mujeres, latinos, negros, afronorteamericanos, otras nacionalidades. Tenemos muy buena relación con la sociedad norteamericana en general. Hemos mantenido la posición de dialogar con el Gobierno de Estados Unidos. Lo que hizo Raúl, el 2 de diciembre de 2006, fue reafirmar esa posición. Los medios lo representaron como un gesto del Presidente Interino de Cuba.


Estados Unidos es el único país donde existe un programa de Transición a la Democracia en Cuba, que fue presentado públicamente por el Presidente en una actividad en la Casa Blanca con doscientos cubano-americanos, donde estaban los representantes de aquellas organizaciones terroristas a las que estaban monitoreando los cubanos que están presos en EE.UU. Han sido más de diez administraciones, es difícil confiar que puede haber buena voluntad de Estados Unidos con Cuba.


-¿Cuál es el futuro de la Revolución Cubana a raíz de la situación de este último tiempo, teniendo en cuenta la enfermedad de Fidel?


-Es una lástima que el bloqueo informativo que hay en el mundo entero sobre Cuba le impida, por ejemplo al pueblo argentino, ver las sesiones del recién concluido Congreso de la Federación de Estudiantes Universitarios en La Habana. Durante tres días, más de tres mil o cuatro mil estudiantes universitarios de los casi 80 mil estudiantes universitarios que hay en Cuba hoy. Estos muchachos discutieron las actividades más importantes que van a marcar la vida de los jóvenes cubanos en los próximos diez años: temas de estudio, de trabajo, de superación cultural, el tema de la defensa, de la educación. Temas que preocupan a los cubanos que estamos enfrascados en hacer de nuestra sociedad, una de las más cultas de la Tierra, y no como slogan sino como realidad. También se discutió en ese Congreso con la presencia del compañero Raúl, como tiene ser Cuba cuando no esté la dirigencia histórica de la Revolución. El propio Raúl dijo en su intervención que no hay que ser ingenuo y hay que darse cuenta de que la dirigencia histórica está llegando a un momento cumbre y culminante de su tarea histórica.


Ese un proceso que está en Cuba hace casi veinte años. Hoy el promedio de edad del Parlamento Cubano son 47 años; el promedio de edad de los dirigentes políticos más importantes está en los 40 años; el promedio de edad de los administradores del gobierno en las provincias, los municipios está en los 40 años. Lo que para la gente es algo asombroso, para Cuba no lo es. Por su puesto que Fidel es insustituible. Tenemos que aprender que a Fidel sólo lo puede sustituir el Partido. En ese contexto están los más de 200 ó 300 programas que se vienen haciendo en Cuba desde hace cinco, diez, quince años. Por ejemplo, la formación de los trabajadores emergentes; el proceso de formación de una generación de las ciencias informáticas, el futuro de Cuba tiene que ser un futuro de hombres de ciencia. Nosotros sabemos que estamos viviendo un proceso muy complicado frente a un imperio jodido pero con una siembra de valores muy importante que tienen que dar sus frutos.


-¿Cómo ve Cuba la coyuntura mundial de hoy en los primeros años del siglo XXI?.


-El mundo está hoy quizás en la situación más comprometida de toda su historia. Fidel ha dicho que está amenazada la propia existencia de la especie humana. Las oligarquías del mundo han llevado en los últimos cincuenta años a una situación de caos económico, medioambiental y, por supuesto, social y político. Si embargo, paradójicamente el mundo está en condiciones de ir hacia un mundo mejor.


América Latina es un ejemplo de eso, llegando a esta década con los peores índices y los peores indicadores en todos los terrenos. Sin embargo, los pueblos han ido produciendo cambios. Creo que, con diferentes matices, la América Latina de hoy no es la misma de hace diez años a la que Estados Unidos imponía como le daba la gana. El imperio sigue teniendo el control de las oligarquías nacionales pero cada vez ve más comprometido a su patio trasero. Eso es significativo de que el mundo es diferente y que está en las mejores condiciones de cambiar.


Yo creo que América Latina necesita unirse. El ALBA (Alternativa Bolivariana para las Américas) es un hecho consumado, es lo que está pasando entre Cuba, Venezuela y Bolivia; el ALBA son los más 60 mil bolivianos que han sido operados de la vista; el ALBA es lo que Venezuela está entregando a Cuba en términos de productos energéticos y lo que Cuba está haciendo por Venezuela en donde lo necesite, en el campo de la educación por ejemplo; el ALBA es una realidad que se enfrenta al ALCA (Asociación de Libre Comercio para las Américas).


En nuestra historia ha sido fundamental la unidad para cambiar la realidad de Cuba y para tener lo que hoy tenemos. Creo que eso también se debe dar en el Continente.


-¿Cuál es el mensaje que puede dar Cuba a la juventud en un mundo donde se hasta hace poco se decía que habían muerto las ideologías, las utopías, se hablaba del fin de la historia?


-Creo que lo más importante es la preparación, la educación. Primero, sin saber leer ni escribir no se puede saber qué se vota ni por quien. Aún sabiendo leer y escribir pero no se ejercita puede ser un analfabeto funcional que es peor que un analfabeto. Yo creo que América latina y su juventud, necesitan consolidar los procesos de educación. Eso pasa por la responsabilidad que tienen los medios y los sistemas de educación en ese proceso. Cuando uno ve imágenes de manifestaciones en América latina se da cuenta la composición juvenil que hay, se da cuenta de la cantera que hay para los cambios y las transformaciones sociales que no necesariamente tiene que ser por la vía de la lucha armada, tiene que ser por la vía de que cada pueblo encuentre su camino de resolver los problemas que tiene, problemas que son comunes a todos los pueblos: pobreza, falta de salud, de educación, falta de salud, narcotráfico, violencia…


Creo que la juventud debe buscar sobre la base de dónde está el enemigo. El enemigo no puede ser el que está en tus mismas condiciones, el enemigo es el que te está explotando, el que te está imposibilitando prepararte. Hay que conocer la historia de cada país, qué está pasando… y para eso hay que prepararse.

Radio Pasteur grabó un especial sobre los 60 años de la radio comunitaria más antigua de Latinoamérica (2007)

El colectivo Grupo Pasteur y el Taller de Periodismo del Colegio 19 "Luis Pasteur", con su producción radiofónica Radio Pasteur grabaron un especial dedicado a los 60 años de Radio Sutatenza, la emisora comunitaria más antigua de Latinoamérica, en el marco de un concurso internacional organizado por AMARC, Asociación Mundial de Radios Comunitarias.


60 AÑOS DE UNA SINGULAR EXPERIENCIA COMUNITARIA

En 1947 se iniciaron las transmisiones de radio comunitaria desde el remoto poblado de Sutatenza, en las montañas de Boyacá. Con un sentido educativo, el cura párroco José Joaquín Salcedo daba inicio a una experiencia que recorrió el mundo. En 1990, por problemas financieros y la presión de la radio privada se cerró la emisora que, desde la onda corta, pudo ser escuchada en todo el planeta.


Corrían las décadas de los años treinta y cuarenta en Colombia. La radio, al mejor estilo de lo que sucedía en la radio comercial de Estados Unidos, sufría importantes cambios que la condicionarían hasta el presente. Así, destacadas empresas comerciales compraban medios radiales: una marca de jabón o una sastrería de trajes incorporaba al medio para su difusión publicitaria. Había nacido en 1929, durante la presidencia de Miguel Abadía Méndez, con los colores sonoros de HJN -la antecesora de Radiodifusora Nacional de Colombia-, y luego, con la emisora HKD -posteriormente denominada La Voz de Barranquilla-.

La radio marcó la delantera a los cambios económicos y sociales que se habrían de registrar años más adelante. El país llegó a contar con 38 emisoras que saturaban la capacidad de la banda de 31 metros en la onda corta, además de iniciarse el experimento de la transmisión en la banda de 60 metros. Una fuerte disputa por la sintonía de la radio llevaría, a partir de 1937, a una apertura en los horarios de transmisión a más de 12 horas diarias. ¡Toda una aventura para aquellos tiempos! Era una radio familiar y amigable, donde se identificaba al público de una manera de una manera sencilla. Los locutores o speakers, con una contagiosa camaradería, impregnaban a las transmisiones de radio de un sello distintivo característica de aquellos años de oro. Por ejemplo, los memoriosos recuerdan frases, a la hora del almuerzo o de la cena, “Rosita, téngame listo el almuerzo que ya voy para allá… Sigan disfrutando de la mejor música”.

Pero, también la radio en el formato de información y entretenimiento se hacía un lugar en el dial bogotano. Los espacios de noticias adquirieron un importante lugar, en un mundo seriamente impregnado de muerte y destrucción. En las calles, los transeúntes se juntaban en torno a tiendas y almacenes para escuchar la última noticia de la gran guerra de Europa. Las ventas de receptores de radio crecían en paralelo con la avidez que despertaba en la ciudadanía la escucha de voces y sonidos extraños para una sociedad donde la política local de tinte bipartidista (conservadores y liberales) le daba a la radio un color especial, a la par de gobiernos que miraban al medio con cierta desconfianza aunque algunos visionarios entendían que las broadcastings pasarían a desempeñar un rol estelar en la vida nacional colombiana.

Decididamente, lo que acaparó la atención de los oyentes fueron las recordadas transmisiones de radioteatros o radionovelas, que hacían llorar a las mujeres en sus hogares. Famosas compañías de teatro fueron contratadas para representar las obras de autores colombianos y de la escena universal los micrófonos en auditorios dónde el público presenciaba la emisión de un programa de radio en vivo, mientras del otro lado de los cables y las antenas, millares de amas de casa seguían con atención sus programas preferidos. Había nacido una nueva manera de seguir a la radio. Y con el silencio de las armas en el mundo, un nuevo fenómeno sacudiría a las grandes ciudades, con la irrupción de las grandes cadenas como RCN o Caracol, conglomerados de estaciones que de la mano de emporios comerciales dominarían el dial de los centros urbanos más importantes.

Los orígenes de la otra radio

Entre los años 1930 y 1946, el partido liberal gobernó a la nación colombiana en el marco de serios enfrentamientos con su rival conservador. Eran paisajes de la escena política interna, las revanchas, los conflictos y los odios transmitidos hereditariamente de generación en generación. Ante divisiones internas, los conservadores retomaron el poder presidencial en 1946, con Mariano Ospina Pérez, pero sin alcanzar la mayoría en el Congreso. En un grado de creciente violencia política, sobre todo a partir del asesinato de Jorge Eliécer Gaitán, en 1948, y la abstención del partido liberal en las elecciones presidenciales de 1950, que facilitó el triunfo del conservador Laureano Gómez, se abrieron las puertas a una durísima violencia bipartidista en Colombia, que significaría la muerte de más de 200.000 personas en la década posterior.

Para entender el grado de conmoción interna, vale mencionar que en el año 1947, más de 14.000 colombianos habían sido víctimas de la violencia política. En efecto, a partir del asesinato de Gaitán, se dio inicio al período conocido como La Violencia, cuando regiones tradicionalmente fieles a uno u otro partido se enfrentaron contra miembros de otros partidos políticos. En esos tiempos, desde el bando liberal se organizó un grupo guerrillero en la Cordillera de San Andrés. Un total de 36 grupos diferentes se organizaron simultáneamente en el país.

En ese contexto de violencia, en las montañas de Boyacá el municipio de Sutatenza vio nacer una experiencia que con el tiempo traspasó las fronteras nacionales: Radio Sutatenza. A cargo de la iglesia católica local, se levantó una radio para la difusión de la doctrina cristiana entre el campesinado, y la divulgación de conocimientos y habilidades para el desarrollo de la región del Valle de Tenza, donde casi el 80 por ciento de su población era pobre y analfabeta, el alcoholismo era la causa principal de la violencia social. Una comunidad que se hallaba aislada al no contar con ninguna fuente de información ni de entretenimiento. Sólo les quedaba a los lugareños el acto de emborracharse cada domingo.

Con apoyo del gobierno conservador y la necesidad de ampliar la cobertura radial en las regiones campesinas más apartadas de la vasta geografía colombiana, el cura párroco José Joaquín Salcedo se estableció para la instalación de una estación de radio local para la difusión de programas educativos, con un modesto transmisor artesanal de 90 vatios, bajo el prefijo HK7HM según la licencia otorgada por el Ministerio de Comunicación de Colombia. Se habían echado las bases de la primera experiencia de radio comunitaria en el mundo.

El 16 de octubre de 1947 se dio inicio a las emisiones con el primer programa cultural, música interpretada por campesinos del municipio. Una estación local que rápidamente se ganó un lugar entre el campesinado y los pequeños poblados de la región.

Sueños de un visionario: el Padre Salcedo

A su arribo a Sutatenza, el joven cura descubrió un paisaje que lo atrapó de inmediato. Alfredo Gumucio, en su obra periodística Haciendo Olas, trazó un bosquejo del lugar que recibió al padre Salcedo y pintó con singularidad de precisiones al visionario. "Desde la plaza se domina un inmenso paisaje de colinas verdes, separadas aquí y allá por las manchas blancas de los pueblos, cada cual con su campanario de iglesia. El paisaje se despliega en una serie de colinas con crestas cada vez más altas, hasta que el horizonte se pierde detrás de una elevada cadena de montañas, majestuosa, oscura y melancólica. Aún hoy el camino hacia Sutatenza está sin pavimentar y lleno de huecos, de modo que en agosto de 1947 era sin duda horrendo para un ómnibus destartalado y pintado en colores vivos, que trepaba hacia el pueblo. Salcedo estaba entre los pasajeros. Parecía de otro mundo, sentado entre campesinos ataviados de ponchos, con sus canastas de productos agrícolas, gallinas y otros similares. Era muy alto y de pálida complexión heredada de sus antepasados anglosajones. En su rostro huesudo se destacaban sus penetrantes ojos oscuros, y siempre llevaba la intensa expresión de un hombre que tenía una misión que cumplir a cualquier precio”.

Cuando se hizo cargo de la parroquia de San Bartolomé, el sacerdote José Joaquín Salcedo se encontró con una comunidad de 8.000 personas que estaba apartada del territorio nacional, con lo que inmediatamente propuso la construcción de una sala de cine para la proyección de filmes de 16 mm. con un proyector de su propiedad. Montó un auténtico cine al aire libre en la plaza del pueblo para permitir que toda la comunidad se congregara a apreciar algo que pocos conocían, hasta que se levantara el centro cultural. Para combatir el analfabetismo, se dio a la tarea de realizar actividades educativas. Organizó un club de ajedrez, movilizó eventos musicales locales y fomentó el juego de campeonatos de fútbol y de basket en el poblado.

No conforme con lo realizado, era necesario el montaje de una pequeña radio que llegara hasta los hogares más apartados del municipio, para comunicar y educar a esas aisladas comunidades. Pero, Salcedo fue enviado a Sutatenza según la investigación realizada por Gumucio, “para ayudar al cura del pueblo, un clérigo muy tradicional, sus actividades principales consistían en mantener el cofre de la iglesia siempre lleno y en fustigar a su congregación durante interminables sermones dominicales, salpicados de frases en latín y en griego para lucir su erudición frente a su rebaño de ignorantes”.

Como recuerda el autor de Haciendo Olas, “Salcedo tuvo problemas con su superior, cierto domingo, poco después de su llegada, el cura invitó a Salcedo a predicar el sermón. Salcedo aceptó, pero una vez en el púlpito expresó ante la congregación que no tenía intención de hacer un sermón sino más bien de abrir un diálogo sobre la manera de mejorar las condiciones de vida de la comunidad. Los más arriesgados de la congregación empezaron a hablar de los problemas. Salcedo propuso que con el concurso de todos construyeran un teatro, él proporcionaría el proyector y las películas. La respuesta fue literalmente apabullante”.

Radio Sutatenza, la primera radio comunitaria del mundo

Así, un año después, con la inauguración oficial de la emisora y los permisos oficiales, llegaba desde los Estados Unidos un transmisor General Electric de 250 vatios de potencia y la donación de un centenar de receptores de radio para fomentar la difusión de la radio en la zona de influencia de la parroquia, con la obtención de la licencia legal en 1949, Años después, un nuevo apoyo de la empresa General Electric recibió la incipiente Radio Sutatenza, con unos 150 nuevos aparatos de radio, un nuevo transmisor de 1.000 vatios de potencia, una nueva antena y accesorios para la broadcasting.

El cura párroco Salcedo, alias “El Profesor Invisible”, un entusiasta radioaficionado que siempre entendió la importancia de la radio como vehículo difusor de cultura y educación para los adultos en las zonas rurales más apartadas de Colombia, descubrió que Radio Sutatenza no sólo era escuchada en el municipio de Boyacá sino también en un número importantes de provincias y municipios del país en un radio de 1.000 kilómetros. Sus oyentes, conocidos como “los estudiantes”, se juntaban en las mañanas o en las tardes en los respectivos vecindarios para la escucha de los programas y la discusión de los contenidos. Por cierto, que las ondas de la radio de provincia podían escucharse puertas afuera de la nación cafetera, como si se tratara de una emisora local de Guatemala o El Salvador. Quedaba demostrado el poder de la onda corta.

El papel de la radio en tiempos de conmoción interna se vio favorecido con la explosiva aparición del radio a transistores Realistic. Un diminuto radio portátil, que podía ser guardado en el bolsillo de la camisa, fue lanzado el 18 de octubre de 1954. Esta tecnología de los nuevos radios portátiles cambió totalmente las costumbres de las gentes. Ya no se tenía que estar pegado a una radio en la sala de la casa para estar al tanto de los eventos. Hasta se presentaron disgustos de las gentes con los locutores, ya que los asistentes a los estadios de béisbol y fútbol, principalmente, veían que era diferente lo que se decía con lo que pasaba en la realidad. El apretado partido que se narraba a voz en cuello, no dejaba de ser un encuentro tosco y de baja calidad.

El trabajador del campo podía escuchar la radio mientras ordeñaba su vaca o viajaba montado en su burro. La desaparecida Radio Sutatenza y el gobierno nacional, financiaron radios a transistor portátiles para sus estudiantes campesinos del "Bachillerato por Radio", a través de los Almacenes de Provisión Agrícola de la también fenecida Caja de Crédito Agrario, Industrial y Minero.

Una nueva etapa se iniciaba en 1968, con el traslado de las oficinas y la planta transmisora a Bogotá, que recibirían la bendición de Paulo VI ese mismo año en un evento recordado de la época. Además, se decidió la apertura de nuevos transmisores en las ciudades de Cali, Barranquilla, Magagüey y Medellín, con fondos provenientes de la Iglesia Católica de Alemania y de otros países del viejo continente. Con una potencia de 250 kilovatios, Radio Sutatenza transmitió desde la capital en la frecuencia de 810 kilohercios hasta los comienzos de los años noventa. Se estaba en presencia de la estación radial más potente de Colombia, en tanto que el religioso fundador de Radio Sutatenza estaba a la cabeza del programa radial de educación de adultos.

Radio Sutatenza formó parte de la Acción Cultural Popular (ACPO), que fuera creada para la expansión de la educación a distancia y de adultos a más de ocho millones de personas en las áreas rurales. El periodista Alfonso Gumucio Dragón definió los objetivos de la estación, “llegar a la población con un programa de capacitación basado en cinco ejes: salud, alfabeto, números, trabajo y espiritualidad; los programas incluían temas de higiene y primeros cuidados de salud, lectura y escritura, aritmética elemental, mejora de la productividad agrícola y reconocimiento de la dignidad humana”. Además de la emisora, el religioso había instalado el periódico "El Campesino", bibliotecas rurales y programas de capacitación para campesinos. Más adelante, se sumaron otras publicaciones como la Cartilla Básica (conocimiento del alfabeto y los números), Nuestro Bienestar (principios sobre salud), Hablemos Bien (lenguaje), Cuentas Claras (aritmética) y Suelo Productivo (agricultura).

En relación al formato de los programas de Radio Sutatenza, éstos se realizaban en dos formatos diferentes de programación. El programa A, un formato amplio que alternaba deportes y entretenimiento, con segmentos educativos; en tanto que el programa B se concentraba en la capacitación sistemática, con una permanente repetición de las lecciones con el fin de facilitar el aprendizaje de los grupos de estudiantes.

En su libro, Gumucio Dragón señaló que “Radio Sutatenza fue pionera en promover los ideales de lo que por entonces se llamó la "educación integral fundamental", un concepto que subraya la necesidad de ayudar a la gente a asumir la responsabilidad sobre su desarrollo, reconocer su potencial para progresar e identificar el valor de sus propios recursos”.

Acerca de la labor de la ACPO, el periodista afirmó que “estableció objetivos que incluían, además de la alfabetización y de la aritmética elemental, mejoras en la salud familiar, en las técnicas de cultivo, higiene y medio ambiente, contabilidad, desarrollo de la capacidad crítica en temas sociales, participación comunitaria, derechos humanos, principios éticos y religiosos, etc. Para alcanzar esos objetivos, ACPO integró en su estrategia instrumentos de comunicación interpersonal y masiva, incluyendo libros de texto, periódicos, discos y capacitación participativa”.

El rico legado de Sutatenza

El padre José Joaquín Salcedo, con su proyecto de radio comunitaria y educativa, nunca se imaginó los alcances que adquirió el proyecto con los años, tanto en la nación colombiana como en los países vecinos en Sudamérica. La visión de encarar la radio desde una integración de medios y educación, se constituyó en una semilla que inspiró la realización de otras experiencias en el continente, en África y Asia. Como el caso de los capuchinos, quienes se inspiraron en la experiencia de Radio Sutatenza para integrar a la población aislada y dispersa a los beneficios de los centros urbanos. Así surgió la Fundación Radio Escuela para el Desarrollo Rural (FREDER), con la radio “La Voz de la Costa” como la emisora madre con la misión de alimentar las escuelas radiofónicas para el desarrollo, cultural y social de la población campesina, en agosto de 1968.

Como señaló Gumucio en su obra, “la emisora fue pionera en el uso de la radio con objetivos educativos, particularmente en la educación de adultos rurales, campesinos pobres. A pesar de su modesto origen, Radio Sutatenza se convirtió rápidamente en una potencia en la lucha contra el analfabetismo en Colombia. Salcedo tuvo éxito en demostrar que una educación crítica es el medio adecuado para que los campesinos y pobladores rurales participen en condiciones de igualdad en el desarrollo y en el mantenimiento de los valores sociales de justicia, equidad y democracia”. La experiencia de Radio Sutatenza se considera el inicio de la alfabetización por radio.

Radio Sutatenza logró transmitir más de un millón y medio de horas de programación. La ACPO imprimió un total de 76 millones de ejemplares de El Campesino, distribuyó más de diez millones de libros y capacitó a 25.000 líderes campesinos y promotores rurales. Sin embargo, la rica labor educativa y comunicacional del proyecto Radio Sutatenza se topó con numerosos obstáculos. El recuerdo del periodista Gumucio, “aunque Radio Sutatenza fue la primera radio comunitaria que abrió el camino para muchas otras experiencias de comunicación participativa, acabó siendo la víctima de su propio éxito. Los componentes de participación comunitaria que caracterizaron al principio a Radio Sutatenza fueron sacrificados en beneficio de una mayor influencia en la educación formal y no formal a escala nacional. El enfoque participativo no pudo mantenerse mientras el proyecto se transformó en un modelo cada vez más centralizado, con sede en Bogotá, la capital de Colombia. La propuesta ganó desde el punto de vista de cobertura institucional, pero en cuanto a la participación popular, perdió su inicial ingrediente innovador”.

El reconocido investigador Luis Ramiro Beltrán trazó una definición a la experiencia que, con el apoyo del Estado y luego también contando con un sustancial subsidio extranjero, “ACPO-Radio Sutatenza constituyó, en su momento de auge, el primer caso exitoso de comunicación institucionalizada de apoyo al desarrollo de Latinoamérica”.

Además, en Haciendo Olas, se identificó otra de las causales que conspiró contra el proyecto, “el contexto político en el país también afectó a Radio Sutatenza en el correr de los años, para proteger a la organización de las presiones del Gobierno y del intento de ser acaparada por una ONG (propiedad de la hija del Presidente Rojas Pinilla), ACPO cambió su estatuto legal al de una institución de la Iglesia, lo que en última instancia la expuso a las presiones de la Iglesia Católica, con consecuencias de mucho alcance.

Ello, en aquel entonces, le valió fuertes críticas. Como en 1960, cuando Camilo Torres -el sacerdote y sociólogo que se hizo famoso al unirse a la guerrilla- trazó una dura evaluación sobre las Escuelas Radiofónicas (ACPO-Radio Sutatenza), “el programa era demagógico y dañino para los campesinos”. Una fuerte controversia entre Salcedo y Torres que los distanció definitivamente. Torres acusó a Salcedo de ser un anticomunista "ciego y ridículo", argumentando que las campañas de Radio Sutatenza contra el comunismo incitaban al odio y a la violencia. Muchas cosas habían sucedido ya en el país. La década de los sesenta fue crucial: la Revolución Cubana de Fidel Castro, la Teología de la Liberación. En los setenta: el auge de los movimientos populares y de resistencia paralelos a la creación de regímenes totalitarios ampliaron el concepto de la radio social, convirtiéndola, en algunos casos, en verdaderos focos de resistencia ante injusticias sociales, políticas represivas e, incluso, golpes de Estado.

Ejemplos al pasar, el caso de las Radios Mineras de Bolivia, emisoras sindicales que informaron del golpe militar del General García Maeza, en 1980, hasta que los disparos sustituyeron a la voz del locutor; o el caso de Radio Quillabamba en Perú, que era la única que contaba los enfrentamientos entre Sendero Luminoso y el ejército cuando nadie quería hablar del tema.

Acosada por serios problemas financieros y administrativos, y frente a la dura presión de los poderosos conglomerados mediáticos, en 1990, Radio Sutatenza fue clausurada y sus instalaciones fueron vendidas a la Cadena Caracol, una de las mayores redes de emisoras comerciales de Colombia que pisa fuerte en Latinoamérica. El único vestigio de su existencia quedó sellado para la posteridad en el escudo oficial de la localidad de Sutatenza, en cuya parte central sobresale una antena de radio símbolo de las escuelas radiofónicas, por lo cual Sutatenza pasó a ser conocida internacionalmente.

Así se acallaron para siempre las voces de los protagonistas que cambiaron el concepto de hacer radio en Colombia.

Nueva jornada de grabación de un especial de Radio sobre la Noche de los Lápices (2007)

Otra jornada de grabación del Taller de Periodismo sobre una serie de trabajos de investigación y reflexión acerca de La Noche de los Lápices, un hecho que recuerda al secuestro, tortura y desaparición de un grupo de estudiantes secundarios, el 16 de septiembre de 1976, en tiempos de la dictadura militar, quienes reclamaban el boleto estudiantil. Participaron Micaela Del Gaudio, Pablo Lavandeira, Daiana Romero, y los ex alumnos Joaquín Túñez, Sergio Fernández, Vanesa Ocampo y Gustavo Quezada, quienes forman parte del Grupo Pasteur. Octubre de 2007.

Nueva Mesa del Taller de Periodismo en el Colegio para la difusión de Ecos 19 (2007)

En el marco de una reunión de padres convocada por las autoridades colegiales para la entrega de los boletines de calificaciones, se instaló una mesa de difusión de las actividades del Taller de Periodismo del Colegio y del Grupo Pasteur, el colectivo de ex alumnos del taller colegial. Una gran conmoción causó la entrega de la publicación gratuita Ecos 19. 29 de Junio de 2007.

9 de Julio: alumnos del Taller de Periodismo del Colegio 19 realizaron una producción de radio (2007)

El Grupo Pasteur y el Taller de Periodismo del Colegio 19 realizaron un Reportaje Radial a los docentes Adrián Maschi, Claudia Apicella y Analía Rodríguez el 30 de junio de 2007.

Charla y reflexión sobre el 9 de julio de 1816, el legado de los padres de la independencia, las luchas inconclusas y el futuro.

Vanesa Ocampo, Maximiliano Vadel Cosin, y Claudio Morales junto a los tres invitados.

APICELLA: Claudia Apicella. Profesora de Historia y Educación Cívica de este colegio, al que quiero entrañablemente.

RODRÍGUEZ: Yo soy Analía Rodríguez. Soy profesora de Ciencias Políticas, Jurídicas y Sociales, en el Colegio 19, profesora de Educación e Instrucción Cívica.

MASCHI: Yo soy Adrián Maschi, soy ex alumno del Colegio Luis Pasteur y profesor de Historia. Actualmente ejerzo la vicerrectoría del colegio.

CLAUDIO: ¿Qué pasaba en las Provincias Unidas del Río de la Plata en la época de la independencia?

APICELLA: La situación de las Provincias Unidas, lo que hoy es Argentina, era muy difícil. No solamente la situación de las Provincias Unidas sino de toda América era tensa. La Restauración Borbónica había llevado a una fuerte reacción de la metrópoli de España contra todos los movimientos independentistas y liberales de América. La única revolución que seguía en pie, a pesar de las dificultades, era la del Río de la Plata.

En un contexto externo muy difícil, del resto de las incipientes Repúblicas, hay una decisión que será trascendental para nuestra Nación y para el resto de América. Es la decisión de los congresales de muchas provincias de la Unión de declarar la independencia en la ciudad de Tucumán. Yo diría que, sin dudas, es una decisión fundacional que está unida a otra, muy importante, que nos ligará para siempre al destino de América: El plan continental de San Martín. Es importante a la hora de pensar sobre el 9 de julio, no solamente se piense en la declaración de la independencia, sino que debe vincularse con el sellar esa independencia en el terreno militar y político, como lo hizo José de San Martín.

CLAUDIO: ¿Cuál es el significado o el valor jurídico que tuvo esa independencia frente a la potencia colonial que era España?

RODRÍGUEZ: En realidad, conmueve el hecho de que sea una declaración formal, en espera al reconocimiento internacional. Significó un antes y un después desde el punto de vista formal, y no es exagerado celebrarlo.

MASCHI: Formalmente, tenés desde 1812, con la Logia Lautaro ya funcionando, y más tarde la Asamblea del Año XIII, una independencia. Ambas hicieron mucho más por la independencia que el Congreso de Tucumán. Me refiero a tener Bandera e Himno Nacional. Pero, también hay otros hechos en Europa, que es que Inglaterra ya no es más aliada de España contra Francia (contra Napoleón). Es como que acá se aferraron a Inglaterra. Se puede cuestionar hasta qué punto hay una independencia. Lo nuestro fue, en el plano político, pero en el resto de los aspectos se podría analizar si hay o no independencia.

CLAUDIO: Un hecho que después traería aparejado consecuencias en la historia posterior de la Argentina. Ya conformado el Estado Nacional, aquella alianza con los ingleses…

MASCHI: En realidad, no es una alianza. Rivadavia firmó un tratado con Inglaterra para el reconocimiento oficial del Estado, del libre comercio… Pero, mientras tanto, la relación comercial ya existía y lo que se hizo luego fue formalizarla en la parte política.

APICELLA: De todas maneras, este es un hecho trascendente en nuestra historia, y que es poco lo que podamos hacer en conmemoración de esta gesta, porque entiendo que romper el orden colonial ha sido la suma de muchas voluntades, de decisiones políticas, de ideas… Es difícil que una historia confluya con todas estas cuestiones necesarias para romper el orden colonial que se resquebraja con el Acta de Independencia. Pero, después se debe desandar todo un camino, de lo que es la lucha con los grupos de poder que persisten. Comienza así una lucha entre intereses para poder construir un orden revolucionario. Pero, la herencia colonial siempre está presente en, por ejemplo, la organización económica o la manera de repartir las tierras.

Siempre hubo dos vertientes en la historia argentina. Una que tenía la vocación, el deseo y las ideas para construir un orden social más justo, que vaya más en profundidad con la ruptura del orden colonial. Y, había una corriente que pretendía que los privilegios y los intereses que antes tenía la metrópoli, pasen ahora a estos grupos de poder. Esa lucha que se dio en 1816 se sigue dando en la época actual.

MAXIMILIANO: ¿El objetivo era sinceramente declarar la independencia o había discusiones entre las provincias acerca de si era necesario hacerlo?

MASCHI: En el Congreso, la discusión pasaba más por qué hacer, después de declarar la independencia.

APICELLA: Acá lo que empieza a emerger es la gran discusión acerca de la organización política de este nuevo Estado, y detrás de aquella discusión, está el tema de cuál va a ser el perfil económico que van a tener estas Provincias Unidas. Vamos a tener un matiz que desemboca en una cruenta Guerra Civil por la discusión entre si hay libre cambio… si hay proteccionismo económico… si privilegiamos las economías provinciales o el comercio libre con Inglaterra; sobre todo, el tema de la Aduana y el Puerto.

Toda esta cuestión de fondo, traducida en términos políticos, en un gobierno centralizado o en un gobierno donde se respeten las autonomías provinciales, es la que va a llevar a la prolongación de la Guerra Civil.

CLAUDIO: Tenemos que suponer entonces que era fuerte la disputa entre quienes querían un destino común de América y, nosotros, por otro lado. ¿Qué pasaba con los otros procesos en Venezuela, Colombia, Perú? ¿Había algún tipo de contactos? ¿En el Congreso se pensaba en eso?

MASCHI: Contactos… tenés, San Martín y Bolívar que se encuentran en Guayaquil, porque ya hay algo preacordado de qué hacer. En el Caribe, ya hay declaraciones de independencia desde antes. La primera República independiente de América es Haití.

CLAUDIO: ¿Qué pasaba con los distintos sectores de la sociedad de 1816? ¿Tenían algún tipo de participación respecto al Congreso de Tucumán?

MASCHI: Es que la inmediatez del debate que tenés ahora no lo tenías en aquella época. Te enteraste cuando ya pasó.

APICELLA: De todas maneras, hay que pensar que San Martín no cruzó los Andes solo. Cuando uno habla de la participación y la confluencia de voluntades hay que dimensionar que los canales y niveles de participación era otros. Por ejemplo, si en unas tertulias algunas damas de honor sacaban información para dársela al ejército de San Martín, eso era muy valioso. Estos eran los distintos niveles de participación. Acá, lo que hay que pensar es que es imposible que un proceso revolucionario se lleve a cabo solamente porque se le ocurrió a un general o a un genio político.

MASCHI: Además, éste es uno de los pocos Congresos de la época en el que las provincias tienen representantes. Porque, en general, cuando los Congresos se hacen en Buenos Aires las provincias le pagan a alguien de la Capital para que represente a las provincias.

MAXIMILIANO: ¿Cuál es la reacción en España luego de que acá se declarase la independencia?

MASCHI: Nuestra independencia es como un síntoma para España. Su reacción, es empezar a enviara ejércitos a nuestro territorio. Además, los españoles atravesaban conflictos internos luego de la restauración del absolutismo y la vuelta de Fernando VII al trono.

APICELLA: Igualmente la decisión es abortar el proceso revolucionario nuestro, y para eso, cuentan con el apoyo de muchas monarquías europeas.

CLAUDIO: Pero, en Inglaterra encontraron la veta a nuestra independencia y hubo un rápido reconocimiento. Si tuviéramos que hacer un balance en cómo ha tratado la historia argentina la declaración de la independencia del 9 de julio, ¿cuál sería su opinión?

APICELLA: Coincido con el profesor Maschi que el tema de la independencia, a partir del treinta, se construye de una cuestión más de la historia militar. Esto refiere a las dos vertientes en la historia argentina, los procesos políticos hacen más hincapié en la cuestión militar, o en la cuestión política. Pienso que deberíamos volver un poco a la cuestión americanista que tiene esta declaración de independencia de las Provincias Unidas del Sur, y también a la cuestión festiva. Porque, también hay una cuestión respecto a las fechas patrias cargadas con respecto a la muerte, cuando uno en realidad está celebrando el sacrificio realizado, y esto es un motivo para celebrarlo mediante el reencuentro con el pasado y con esos hombres, y del plebiscito que uno hace, de querer seguir siendo lo que somos, y esa disposición a hacer los sacrificios que haya que realizar.

MAXIMILIANO: Y, hoy en día, ¿es posible buscar políticamente esa unión americanista?

APICELLA: Yo creo que es posible e imprescindible…

RODRÍGUEZ: Yo creo que, además, es la única alternativa. No se puede separar la idea de mantener una declaración de independencia vigente de la integración regional.

MAXIMILIANO: Y, en el MERCOSUR, ¿se ven representadas esas ideas?

APICELLA: Creo que en este momento, el MERCOSUR está volviendo a sus orígenes. El MERCOSUR fue, para mí, una gran idea de Alfonsín que, después el menemismo y en sociedad con los gobiernos neoliberales que tuvieron estos países que fundaron esta organización económica, lo sepultaron o lo dejaron limitado a una cuestión gerencial entre empresarios de cada uno de los países. El MERCOSUR se convirtió en un instrumento de los poderes económicos de cada país que se repartieron la producción. Pero, ahora está volviendo a su génesis, que es una integración económica, política e institucional entre los países de América, y los que se le han sumado recientemente. Este es un momento importante donde hay que poner mucha inteligencia para poder resolver el tema de las asimetrías. Brasil y Argentina tienen que hacer un esfuerzo histórico para poder resolver este problema porque, de otra manera, los países más pequeños desde su potencial económico, se van a ver obligados a salir eyectados hacia otros mundos económicos, lo cual nos haría perder una oportunidad histórica. Yo apuesto a que los países que tienen economías más fuertes dentro de esta alianza hagan todo el esfuerzo, para que se resuelvan esas asimetrías y avanzar en la construcción de organismos que institucionalicen esta idea genial de la integración americana.

MASCHI: El problema del MERCOSUR es un problema de origen. Las palabras tienen más valor de lo que uno piensa y el MERCOSUR es un mercado, por definición. Al margen que las épocas cambian, se le puedan asignar otros valores. De acuerdo a quién está de presidente puede ser un mercado o puede ser como lo que se parece más ahora, una comunidad. Me parece que habría que redefinir eso, dentro de lo que es el MERCOSUR.

APICELLA: Yo creo que, en los hechos, hay una redefinición porque hay un avance hacia otras cuestiones que no son sólo las del mercado. Un mercado orientado hacia una cooperación es una cosa, y un mercado orientado al beneficio de cuatro, es otra cosa diferente. Yo siento que, con mucha dificultad, hacia ese rumbo estamos yendo. Por eso, es muy importante que los pueblos tengamos una conciencia ética, crítica y autocrítica para acompañar estos procesos porque no es fácil. En este momento hay gobiernos en América Latina que, hace cuatro o cinco años, eran impensables, y las dificultades no son pocas.

MASCHI: Y del margen de posibilidades del que hablábamos antes… si no se prueba, no se sabe si es posible.

CLAUDIO: Ya nos estamos acercando al Bicentenario de la Revolución de Mayo, y toda una serie de discusiones se van a dar en toda la Argentina. En el 2007, si miramos hacia atrás, ¿qué valor le damos a la Declaración de la Independencia? ¿Dónde estamos ubicados y qué nos faltaría completar?

MASCHI: Es como que, la independencia política formal ya la tenés. Estás representado en todos lados. Es la misma historia de siempre… pasa por lo económico, lo cultural. Es políticamente incorrecto ir en contra… si lo mirás desde el punto de vista de la formación de la cultura americana, ir en contra de la globalización es correcto, pero si lo mirás desde las tendencias globales es incorrecto. Entonces, ¿cómo hacés para lograr la integración sin resignar la independencia?

APICELLA: Que se acerque el respeto a la dignidad del hombre, que no falte salir del analfabetismo para construir una conciencia ética y autocrítica, que no falte la conciencia más solidaria que en algún momento de la historia estuvimos más cerca de acariciarlas. Esto nunca se posee en su totalidad.

CLAUDIO: Si tuvieran que dirigirse a los chicos, ¿qué les dirían sobre este tema de la independencia?

APICELLA: Creo que el error es pensar que nos estuviéramos dirigiendo a los chicos, porque lo que estamos diciendo y escuchando es lo mismo que decimos en el aula todos los días. Quizás, uno cuando hace pie en hechos del pasado, lo que busca uno es poder trasmitirle a los alumnos la confianza que nos dan las vidas venidas. Uno piensa en las dificultades para llegar a ese Congreso, para consensuar, la incomunicación… el problema del Ejército del Norte y cómo taponar la frontera con el español, ahí… la dificultad para San Martín de armar el ejército. Cómo todo eso fue pudiendo ser y uno busca transmitirles esto.

RODRÍGUEZ: El refuerzo de la confianza hacia las instituciones. La idea de que son mejorables, son perfectibles, son valiosas. La institución es el lugar de la Constitución; y esto de la organización va más allá de todos aquellos personajes y de los nombres de turno.

CLAUDIO: Finalmente, si quisieran cerrar con unas breves palabras cada uno de los invitados, sobre este tema que parece que los medios debieran respetar un poquito más…

APICELLA: Bueno, yo digo que siempre es grato ver el crecimiento de los ex alumnos y de los que todavía están en la Escuela; la curiosidad, la sensibilidad y la búsqueda de la posibilidad de pensar en estas cuestiones. Yo agradezco a Claudio y a los chicos la iniciativa.

RODRIGUEZ: Yo, a lo que dice Claudia, le agrego la fiesta de escuchar a mis compañeros, de poder compartir un momento que vale la pena.

MASCHI: Yo digo que, de a poco, estamos patinando hacia eso que tanto deseamos. Es muy importante mantener un sueño, e ideales firmes.

CLAUDIO: Muchísimas gracias a todos y hasta luego.